“El sueño es como un cuadro, pero hay que cuidarse de desmembrarlo de acuerdo a un sistema moral o psicológico para encontrarle una interpretación: es preferible permitirle al espectador que subsista en su genuina pureza simbólica porque la visión visible y creadora es más fuerte y fecunda que su prolijo análisis.”

Alfred Kubin

Podemos decir que Dalí pintaba sus sueños, sus obras nos muestran un mundo imaginario basado en asociaciones, recuerdos e ideas que pasan por nuestra mente sin un motivo o explicación aparente. En este caso, el artista acepta la complejidad de su ser y desvela los misterios del inconsciente a él mismo y al resto de la humanidad. Podemos simplemente disfrutar de la libertad de ideas y gozar con sus obras, tal como propone Alfred Kubin o podemos buscar respuestas (ver artículo “arte y psicoanálisis).

Dalí se representa a el mismo contemplando la creación de su mente, sus pensamientos más profundos, y vemos como su actitud muestra respeto hacia lo irreal. Vemos representada la naturaleza en completa calma, pues lo que para nosotros es un misterio, un problema sin solución, forma parte de nuestra misma naturaleza y así habriamos de aceptarla.

Pink