Obra: Toro — Trabajo de cobre — Dimensiones desconocidas

Artista: Manuel González Pazo

Bien, puedo contrastar que Manuel, primero se hizo artesano y con la pasión, maña y amor se convirtió en artista. La huella del arte se puede leer en su obra. Manuel es un artista de los de antes, de aquellos que se dedicaban con esmero, que pulían hasta el último detalle, que refinaban la obra hasta puntos de fineza y armonía.
El Toro es una escultura artística catalogada de artesanía. Horas de trabajo y sudores no justificarían un precio cualquiera por una vestigio taurino que consigue imprimir la nobleza y valor de un animal que miles de veces se ha enfrentado a la muerte. La mirada perdida en un objetivo indefinido, preparado para asestar la última cornada, esa que pretenderá acabar con la vida de su enemigo o bien con su sufrimiento.
El Toro es una escultura ideal para esas casas que quieren mostrar nobleza y orgullo familiar. Puede interpretarse de dos maneras, como un trofeo de una gesta en una plaza, con ese culto que se rinde al torero o bien como un respeto hacia ese animal jerárquico al cual el rebaño adora y venera con respeto.
No perdáis de vista a Manuel, estoy seguro que nos sorprenderá con otra obra de las suyas.

Don Berto Rascazzione