Alberth Penk fue un geógrafo de finales de XIX que dedicó su vida al estudio del Período Glacial. A.R. PENK también es el seudónimo más utilizado de Ralf Winkler (Dresde, 1939) uno de los máximos representantes del arte post moderno dentro del grupo conocido como Nuevos Salvajes que juntamente con la transvanguarda italiana dieron, durante los años 80, un nuevo impulso a la pintura contemporánea.
Winkler ha utilizado diversos seudónimos a lo largo de toda su carrera, pero sin ninguna duda, este es el que mejor encaja con su arte. Ralf Winkler, como su alter ego Arthur Penk, se convierte en estudioso y difusor de la realidad social de uno de los momentos más decisivos de nuestra historia. Si el geógrafo centró sus esfuerzos en dar a conocer la Era Glacial, el pintor, por otro lado, retrata una realidad tan gélida como la ya citada Era Glacial, nos referimos a la Guerra Fría. Ambos viven en esta situación tan gélida. Mientras Arthur Penk ha de viajar al polo pera entrar en contacto con la realidad que quiere estudiar, nuestro pintor nació en ella. Winkler vivió y sufrió en sus carnes la dureza de la guerra Fría, la lucha de dos mundos, de dos sistemas que arrastran a toda la humanidad a una confrontación irreconciliable. Vivió la represión y censura de un régimen sin rumbo que había perdido, por el camino, todos los ideales que llenaron el mundo de esperanza. El comunismo fracasó y se convirtió en un nuevo fascismo. Penk, ya de muy joven es consciente de la situación y sus obras son reflejo de una búsqueda de identidad, de los desengaños del hombre frente a la política y la sociedad y de una total incomprensión del mundo que le rodea. Winkler como todos sus compañeros de generación cree en el comunismo, pero a su vez, es testimonio de su fracaso. Sus obras reflejan el desconcierto de un país, pero también de una generación que reniega de su pasado (Alemania se ve como la desencadenante de dos Guerras Mundiales) pero que a su vez no ve claro el futuro después del fracaso comunista.
Cuando Winkler se desencanta del régimen y se da cuenta de lo utópico del comunismo, comienza a hacer unas obras que no congregan con los ideales del poder político. Es entonces cuando se ve obligado a esconder su obra y sacarla a escondidas del país como un vulgar contrabandista. Así consigue exponer en la República Federal Alemana y, para que las autoridades del este no se enteren, se convierte en AR PENK. Seudónimo con el que se hará famoso. La situación va empeorando y finalmente ha de huir y en 1980 se traslada a la Republica Federal Alemana.

Adler Standard West


En sus obras de los años 80 Penk desarrolla una serie de códigos y símbolos indescifrables que plagan sus obras pero por encima de todo destacan unas de figuras de palo. Son unas figuras que siempre presiden sus obras y que responden a diversos prototipos desde las figuras más simples hasta las representaciones de indígenas o unos seres robotizados. Destaca mucho el dibujo, con una línea negra gruesa, muy destacada y unos colores básicos muy vivos. Siempre buscando el contraste, tanto en el dibujo como en el color. Generalmente el fondo queda claramente dividido en dos bloques con símbolos diferentes, prácticamente antagónicos, metáfora de los dos bloques que dividían el mundo.
En la primera imagen vemos como la figura de palo ocupa la zona centro dominante y en sus manos (que también son diferentes) sostiene en un lado un pentágono y en el otro un circulo. Al mismo tiempo en la parte superior derecha destaca una cruz mientras en la izquierda un punto. Las dos figuras que acompañan a la principal también son claramente diferentes. Por último, en la parte inferior dos serpientes que tradicionalmente son símbolo del mal. En esta ocasión podrían interpretarse como una crítica a los dos sistemas políticos.
Mas explícita, si cabe, es Kopfschemerz (dolor de cabeza) donde una cabeza bicolor muestra de nuevo la opresión y el sufrimiento del hombre que se encuentra entre los dos sistemas, dos bloques o en definitiva, dos mundos.

Kopfschemerz

AR Penck es una muestra de cómo el arte contemporáneo cada vez se acerca más a la sociología, política o filosofía que a la idea tradicional de artes plásticas, convirtiendo el arte en una de las disciplinas más completas y necesarias del ser humano.

Dani del Faro